Fachada:

La fachada conserva los elementos propios de la arquitectura tradicional de Asturias, como son los muros de piedra, puerta cuarterón con el grabado de los trisqueles, corredor de madera, galería acristalada y antojana exterior con mobiliario rústico para disfrutar en buena compañía de una sidra en la terraza.

Salón Comedor:

Nada más agradable que cenar enfrente de la chimenea después de un divertido día conociendo nuestra provincia. Hay TV e información de la zona. Los techos son de madera, destacando las grandes vigas de castaño. Parte de los muros son de la piedra original de la casa, lo que crea un ambiente muy acogedor. Se pueden observar elementos decorativos como una maqueta de un horreo asturiano y un caldero de cobre propio de la cocina popular de nuestras abuelas.

Cocina:

Amplia cocina con todo lo necesario para pasar unos días como “en casa”: menaje, vitrocerámica, nevera, lavadora, cafetera, plancha, exprimidor, batidora…

Baño:

Baño completo, manteniendo un estilo rústico en los muebles, grifería, lámparas, techos…

Habitaciones:

En la primera planta, a la que se accede por escaleras en madera de roble, se encuentran las 2 habitaciones dobles. El cuidado mobiliario, los suelos y techos de madera y las paredes de colores suaves, se intercalan en ocasiones con la piedra rústica en las paredes. Una de las habitaciones dispone de galería con vistas a las zonas verdes, terrazas, aparcamiento y picina del Hotel Cardeo, que también pueden usar gratuitamente los clientes de Casa de Aldea Mariana.

Balcón:

Ambas habitaciones tienen acceso al balcón exterior, tan típico de las casas asturianas, en madera de castaño, con balaustrada torneada con esmero y las flores de lis y del agua grabadas en su frente. Es el mejor lugar para conversar en las noches de verano, para escuchar la lluvia mientras se lee un libro y para contemplar la mañana nada más levantarse.